Pedro
Mas, jugador del Cardassar, se
arrepiente de su agresión a Gómez Romero
Pedro
Mas, jugador del Cardassar de Preferente que el domingo
protagonizó un grave incidente -presunta agresión al árbitro-
que obligó al colegiado Gómez Romero a suspender el partido de
Liga que les enfrentaba al Collerense, afirmó ayer que nunca
amenazó al árbitro con matarle -como informó el mismo domingo el
presidente del Comité Balear de Árbitros, Tomeu Riera Morro- y
que no le agredió. Además, mostró su arrepentimiento por lo
sucedido y reconoció que perdió los nervios. En Sant Llorenç no
se explicaban un día después cómo reaccionó así este veterano
central (33 años), que nunca ha protagonizado ningún incidente
en un campo de fútbol y que tenía pensado retirarse este pasado
verano. |
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Texto: M. Fdez
- Fotos: Fotoprens (29/10/2007) |
“Me puse nervioso, me arrepiento de hacer lo
que hice”, indicó en declaraciones realizadas a Radio Diario
un día después de su presunta agresión, y añadió: “Pero no
le pegué; en ese momento le quería pegar, pero no le agredí
como él ha puesto en el acta. Le pido disculpas”.
Pedro Mas recordó la jugada: “Pitó el penalti y me acerqué a
él para decirle que pitara de igual a igual. Entonces me
enseñó la tarjeta. Me puse nervioso, la verdad. Entonces le
dije que si me sacaba otra, haría algo... Y él se me insinuó
contestándome que no tenía coj... y yo reaccioné. Pero no le
pegué tres veces como él dice; que quería, sí, en ese
momento le quería pegar, pero solo le agarré del cuello de
la camiseta y se la rompí, eso es verdad”.
“A
los cinco minutos ya se me había pasado”, reconoció el
jugador del Cardassar. “Parece que soy un asesino y lo que
pasó no fue como se ha contado. No es verdad. En ningún
momento le dije que le quería matar”, indicó.
Pedro Mas, que sabe que será duramente sancionado, también
explicó que el árbitro no facilitó las cosas. “Vamos los
últimos, no nos salen las cosas y parece que te quieren
perjudicar. En el campo parecía que se reía de nosotros. No
paró de incitarnos. Hacíamos una falta y parecía que nos
quería sacar fuera. Y no podíamos hablar con él”, señaló.
“Me arrepiento de lo que pasó”, concluyó Pedro (en la
imagen, justo debajo del portero.
Foto: Fotoprens).
La suspensión del encuentro por la agresión al colegiado
supondrá una sanción mínima de un año para el jugador. El
máximo que está estipulado en el reglamento es de cuatro
años. Una situación parecida se vivió el año pasado cuando
se suspendió el S’Horta-Serverense por agresión a Coll Smith;
el jugador local Rafel fue sancionado con más de un año.
Por
lo que respecta al partido, en la asamblea de la Federación
Balear de 2006 se estipuló que en caso de agresión a un
árbitro y consiguiente suspensión del encuentro, se daría
por perdido (3-0) el partido al equipo del jugador que
agrede.
El árbitro dice que tiene un "bajón"
Gómez Romero, el árbitro del Cardassar-Serverense, explicó
lo siguiente un día después de la agresión: “No me apetece
hablar. No quiero darle más bombo a este asunto. Tengo un
bajón absoluto, se me quitan las ganas de seguir pitando.
Tengo un partido este jueves... No lo dejaré por un
energúmeno; es lo que me gusta. Por una persona no dejaré lo
que más me gusta”.
Gómez Romero también explicó su versión de los hechos. “No
pasó nada durante el partido. En elminuto 40 pito un penalti
por una patada y él empieza a protestar. Le saco la amarilla
y después me amenaza. Me dio en la cabeza y me rajó la
camiseta”, afirmó.
Mala relación club-árbitro
desde hace dos
temporadas
Este colegiado ya tuvo sus más y sus menos hace dos
temporadas con la visita del Atlético Baleares a Sant
Llorenç. Entonces, Gómez Romero salió protegido por los
directivos del club, que ayer recordaban que en el anexo el
colegiado hizo constar que no le prestaron ayuda. |
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