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Con todo
lo que se ha contado, algo falla en el club que preside Óscar
Borras. Y no es en el día a día del club, que bastante
tienen que apechugar. El problema es la instalación.
Impresentable para la práctica de cualquier actividad
deportiva. Y menos para intentar jugar al fútbol. A Web
Esport nos lo cuentan los que la 'padecen': 'cada
semana, al menos cae uno lesionado. Son torceduras,
esguinces ... y todo porque el campo está impracticable'.
Efectivamente, un terreno de 'tierra natural' de vaya usted
a saber qué generación. Pero, lo peor no es que el equipo
amateur se queje de ello y lo padezca en sus propias carnes.
Los más pequeños también lo sufren. Cuando en el fútbol
moderno, la alternativa del césped artificial se ha
instalado en casi todas las instalaciones de fútbol
existentes en las Balears, solo unos pocos siguen sin
disfrutar de dicha opción. En Mallorca, que nosotros
sepamos, el Independiente Camp Redó lucha desde hace años
conque se les equiparé en igualdad de condiciones en cuanto
al tema de las instalaciones. En Puigpunyent ... las
autoridades locales encabezadas por su alcalde, Joan Ferrà,
no parece que les importe lo mas mínimo lo que pase en el
recinto deportivo. El problema es que jugar allí suena a
utopía. Lo de disfrutar, de cachondeo. Y lo más triste: lo
de hacerse daño por practicar deporte es la realidad más
tangible que en estos momentos se puede dar. Por todo ello,
los futbolistas del primer equipo ya han hecho diversos
gestos en pos de reclamar que se arregle el 'desastre' que
cada fin de semana se puede ver en el municipal de
Puigpunyent. Desastre porque el encargado de mantenimiento
de las instalaciones coge libre según fuentes del club.
Desastre porque no se puede jugar a nada sin que uno se haga
daño. Desastre porque, aparte de Camp Redó en Mallorca y
Santa Gertrudis en Eivissa, no se conoce una instalación
deportiva a la que le falte la superficie sintética como la
que en este caso padecen los futbolistas del Recreatiu
Puigpunyent i Galilea.
El equipo, pura esencia del
amateurismo por bandera
Cuando
uno llega a la población de Puigpunyent, se encuentra de
entrada con un pasaje idílico, coqueto y en el que se
respira tranquilidad y sosiego. Gente amable, educada,
respetuosa con el visitante. En definitiva, una 'monada'. En
el club de fútbol, pasa tres cuartos de lo mismo, contando
además con una importante capacidad de convocatoria. Sin ir
mas lejos, en la presentación de los equipos llevada a cabo
a principios de Diciembre, un gentío 'inundaba' las
instalaciones del recinto deportivo. Y todos saben como
están las mismas. Todos, absolutamente todos. Y en estas, el
equipo 'amateur', en el que obviamente nadie cobra, viene
tres veces por semana a entrenar ... con la 'rasca' que hace
en estos pagos. Cinco estudiantes (Emiliano Cardinalli,
Lluís Bonet, Marc Pont, Antonio Martorell y Óscar Borras),
dos camareros (Miguel Ángel y Milciades Roman), un chofer (Edu
García), un funcionario (Xisco Sánchez), un guardia civil
(Nando Gaitero), dos albañiles (Catalin Dobos) y Sebastián
Álvaro), un herrero (Marcos Vanrell), un ingeniero técnico
industrial (Jose D. Tello), un mozo de almacén (Óscar
Valenci a),
un jardinero (Eddie Mills), un vigilante (Salvador
Martínez), un técnico tributario (Biel Flaquer), un
electromecánico (Iván Boyano), un maquinista impresor
(Víctor Hugo), un responsable de mantenimiento de aguas (Tomeu
Bauzá), un responsable de servicios técnicos (Antonio
Estelrich), así como un jugador en situación de inactividad
laboral (Julián Fajardo) integran el plantel 100 % amateur
del Recreatiu Puigpunyent i Galilea. Jóvenes que tras sus
preceptivas horas de trabajo - en algunos casos, largas y
duras - cogen coche y carretera ... para espolvorearse en la
tierra 'natural'. Y como es obvio, sin ver céntimo alguno de
euro. Los entrena un técnico que ya ha pegado muchos tiros
en el fútbol balear, y que las ha vivido de todos los
colares. Xisco Bonnín reconoce que 'pese a que el equipo no
gana partidos, el ambiente de trabajo es muy bueno y el
hecho de que esto sea una piña hace que afrontemos el tema
del campo de la mejor manera posible' aunque afirma que
'esto debería arreglarse lo antes posible, mas por los
chavales que empiezan a jugar'. Y es que no hace muchas
fechas, Web Esport publicó unas imágenes vergonzantes
para el que le corresponda de los propios futbolistas
quitando las piedras del terreno de juego y pasando la
máquina para marcar las líneas. Y esto no pasa en el tercer
mundo. Pasa en Puigpunyent (Mallorca). De ahí que esta
publicación, en unas fechas tan señaladas, les haya querido
hacer su merecido reconocimiento. No porque ganen partidos -
solo dos en dos años - ni porque desplieguen un juego
sideral (por algo están en 3ª regional). Pero, sí que
recogemos su testigo y lo hacemos público: quieren un campo
de fútbol decente. Ellos y los 75 chavales que actualmente
juegan en el club. Quién sabe si sus majestades los Reyes
Magos hacen posible lo que en esta tierra parece del todo
punto inviable. Seguiremos informando ....
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El
equipo amateur, el día de la presentación. Bien
uniformados y presentes ... sobre el terreno de
tierra 'natural'.
Fotos:
Fotoprens |
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